Florencia: entre los recovecos de la historia

dante2.jpg Tobiiii - RF - Thinkstock

Florencia. Cuna del Renacimiento. Muchas veces nos hemos referido a esta ciudad por ser de las pocas que conservan la pura historia del arte en sus paredes.

Por sus calles han paseado artistas de la talla de Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, o Boticelli. Sus obras ahora se exponen en la Galería Uffizi (Galería del oficio) ubicada a unos metros del famoso Ponte Vecchio (Puente viejo). Pero lo interesante de esta ciudad es que pese a tener museos y parajes históricos donde se reúnen todos los turistas, puede darte sorpresas a la vuelta de cada esquina.

Te recomiendo que un día de tu estadía en Florencia decidas perderte. Lleva un mapa en tus manos, pero dejate llevar por las callecitas angostas que se van sucediendo tal como si fuera un laberinto. Seguramente descubras nuevos lugares que nunca hubieras imaginado te podrías encontrar. Uno de ellos es la Casa de Dante Alighieri, y la Iglesia Santa Margherita dei Cerchi que queda a 50 metros de su casa.

La casa de este poeta florentino (nacido en el 1265), fue declarada Patrimonio Cutlural de la Humanidad y es ahora un museo histórico. En él podrás encontrarte con una serie de documentos del Dante Alighieri, autor de la Divina Comedia, que se dividen en dos plantes. En la primera están los relacionados con su niñez y juventud, mientras que en la segunda y tercera planta se encuentran aquellos documentos de su madurez, junto con reproducciones de pinturas célebres que representan diversos momentos en la vida del escritor.

Es sabido que la que inspiró el personaje de Beatrice en la Divina Comedia, fue una noble florentina de la que Dante se enamoró a primera vista, pero con la que nunca pudo hablar, dado que solo la vio en tres ocasiones. A pocos metros de la Casa de Dante, bajo el Arco de Via Santa Margherita, se encuentra la Iglesia a la que Dante acudía cada mañana, y en la que se dice se cruzó con su musa. En esta misma Iglesia, hoy se encuentra la tumba de Beatrice, que falleció en 1290, a los 20 años de edad.

beatriceportinari.jpg yanta - RF - Thinkstock

Yo tuve el privilegio de perderme por Florencia y encontrar esta pequeña Iglesia. Increíblemente mantiene la austeridad y sencillez que imagino debería de haber tenido en épocas de Dante. Esto ayuda a que los turistas que pasan por enfrente y no se detengan y sigan de largo. No hay gente haciendo fila para entrar, no hay ruido, no hay guías. Ésto es lo que impacta al ingresar allí. Uno se remonta al siglo XIII, e imagina la misa dictada en latín, y allí sentados en diferentes bancos el poeta y su musa. Sin hablarse, sin conocerse y sin embargo sus nombres han quedado unidos para el resto de la posteridad.

Para visitar estos recovecos de la historia les dejo su dirección: Via Santa Margherita, 1 – 50122. Ubicada entre la Piazza dei Donati y el convento de San Martino.

Su horario de verano va hasta setiembre y es de 10:00 hs a 18:00 hs.

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3 Comentarios

Muy buen artículo. Son esas cosas que las agencias de viaje no mencionan, y sólo las podemos saber del boca a boca.

Lun, 2009-06-15 13:11

¡Muy bueno! Se revive paso a paso y con el espíritu incomparable de la gran Capital del arte del mundo, todas las emociones de los que pudimos conocerla y los que no. Adelante!!

Mié, 2009-06-17 08:09

[...] ciudad nos demuestra que la belleza también está en lo simple, pues a la vuelta de la esquina de las calles más angostas y perdidas te encuentras con lugares realmente fascinantes. Tampoco te pierdas una fotografía cruzando el [...]

Jue, 2010-07-29 10:55
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